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desvelamos la gran anecdota del mes![]() Todo comenzó con la multitudinaria ausencia de todos los que habíamos quedado menos Aurora y yo. Todo apuntaba a que iba a ser una noche totalmente surrealista, pero nos quedamos cortas. A las 11 mas o menos quedé con Aurora en el Gambrinus de la Rua Mayor para desde allí salir de fiesta. Primero tuvo lugar una breve charla con la compañera de piso de Aurora que mas tarde se fue, ya que tenía que madrugar para irse a las fiestas del Pilar al día siguiente. Cuando nos quedamos Aurora y yo solas comenzó la diversión. Mientras hablábamos, se paró junto a nosotras una chica rubia y con cara de melancolía, además debía tener unos 32 años aproximadamente. Se nos quedó mirando y Aurora le preguntó qué quería. La chica nos preguntó si estabamos solas en la mesa y nos dijó que si se podía sentar con nosotras. Aurora y yo nos miramos extrañadas pero aun así aceptamos. La chica en cuestión nos empezó a explicar que le habían dado plantón y que no se encontraba bien. Mientras nos explicaba esto se nos puso a llorar. Aurora y yo intentamos convercerla de que no se preocupara. La chica a simple vista no nos lo pareció, pero luego nos dimos cuenta de que era bastante pija. Después de estar un rato intentando que no llorase, nos dijo que nos fuéramos con ella a un bar que se llama Tintín (de ambiente bastante pijo, la verdad, un lugar al que nunca vamos de fiesta). Aurora y yo decidimos que nos interesaba puesto que Marta (así se llamaba la pija) nos dijo que conocía a las camareras y que nos iban a invitar. Así pues nos levantamos de la terraza en la que estabamos y nos fuimos sin pagar (de esto nos dimos cuenta mas tarde). Ya en el Tintín pedimos nuestra consumición. Marta nos explicó en qué trabajaba, de lo que se puede deducir que esta podrida de pasta, nos contó que tenía que haber quedado con su hermano y los amigos pero que estaban en el cine viendo Torrente 3 (fijense las desgracias que puede acarrear ir a ver esta película) y que si iba a casa y estaba sola se podía suicidar. Después de no dejar que Aurora se acabara la copa nos llevó casi a rastras a Capitolium (un lugar que es lo puto peor, disculpen la expresión). Marta se quedó un largo rato hablando con el portero del bar mientras nosotras esperábamos en la puerta muertas de frio y nos reíamos de ella. Las maneras de tirarle los trastos al portero eran bastante poco sutiles y muy exageradas. Al final le indicamos a Marta que entrabamos en el bar y que ibamos pidiendo la consumición hasta que ella se decidiera a entrar. 01/11/2005 01:48 Comentarios » Ir a formulario |
pinkitaEl blog de Pinkita les ofrece absurdas actualizaciones, noticias insulsas y crónicas sin sentido de su vida y de los seres que le rodean.
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